Cruz Azul volvió a escribir una noche histórica en el fútbol mexicano. La Máquina derrotó 1-2 a Pumas en el Estadio Olímpico Universitario para conquistar el título del Clausura 2026 de la Liga MX en una final llena de tensión, lluvia, polémica y dramatismo hasta el último segundo.

El equipo dirigido por Joel Huiqui logró venir de atrás para darle a la afición cementera un nuevo campeonato después de una intensa batalla ante los universitarios de Efraín Juárez, quienes extendieron su sequía sin títulos a más de 15 años. Con este triunfo, Cruz Azul confirmó su dominio durante gran parte del torneo y consolidó una histórica coronación para un técnico que apenas suma siete partidos dirigiendo en Primera División.
La Máquina rompe el sueño de Pumas en C.U.
Desde el arranque del partido, Cruz Azul tomó el control de la iniciativa ofensiva. La Máquina presionó constantemente la salida universitaria y encontró múltiples oportunidades frente al arco defendido por Keylor Navas, quien se convirtió rápidamente en una de las grandes figuras de la final.

El arquero costarricense sostuvo a Pumas durante gran parte del primer tiempo con una serie de atajadas espectaculares. Primero apareció para desviar un potente disparo de Palavecino desde larga distancia. Después reaccionó con reflejos impresionantes ante un rebote peligroso provocado por un disparo de Rotondi dentro del área chica y, minutos más tarde, volvió a salvar a los universitarios tras un sólido remate de cabeza del propio futbolista argentino.
Pumas respondió apostando por el contragolpe. Aunque durante varios minutos el conjunto universitario tuvo dificultades para generar peligro real, una jugada individual cambió completamente el rumbo del partido.
Al minuto 30, Robert Morales tomó el balón y construyó una gran acción ofensiva que terminó con un pase para Uriel Antuna dentro del área. El atacante no logró conectar de manera correcta, pero el rebote quedó nuevamente para Morales, quien sacó un disparo desde fuera del área para vencer a Kevin Miér y marcar el primer gol de la Final.

El gol golpeó emocionalmente a Cruz Azul, que pese a mantener la presión ofensiva se fue al descanso abajo en el marcador ante unos Pumas que resistían cada ataque gracias a las intervenciones de Keylor Navas y al esfuerzo defensivo colectivo.
Rotondi desata la locura en Final dramática.
Para la segunda mitad, ambos equipos intentaron mantener intensidad ofensiva, aunque rápidamente Cruz Azul recuperó el control total del encuentro. La insistencia cementera finalmente tuvo recompensa al minuto 54.
Carlos Rotondi recibió un pase filtrado de Charly Rodríguez por la banda izquierda, ingresó al área y mandó un centro potente y raso hacia el segundo poste. En su intento por cortar la jugada, Rubén Duarte terminó enviando el balón a su propia portería para decretar el empate y encender nuevamente a la afición celeste.
Con el marcador igualado, Cruz Azul mantuvo la presión mientras Pumas apostó por resistir y buscar espacios al contragolpe. Sin embargo, el desarrollo del encuentro comenzó a complicarse por factores físicos y climáticos.
La lluvia apareció durante el segundo tiempo y afectó el ritmo de juego. Además, las lesiones comenzaron a acumularse en ambos equipos. Carrasquilla y Rubén Duarte tuvieron que abandonar el terreno de juego por molestias muscululares en Pumas, mientras Amaury García también salió lesionado por parte de Cruz Azul.
Cuando parecía que la final se extendería hasta los tiempos extra, una jugada cambió por completo el panorama del partido. Uriel Antuna realizó una fuerte entrada sobre Jeremy Márquez y, aunque inicialmente recibió tarjeta amarilla, el VAR llamó al árbitro Daniel Quintero para revisar la acción. Tras observar la repetición, el silbante cambió su decisión y expulsó al jugador auriazul.
Con superioridad numérica y el impulso emocional completamente de su lado, Cruz Azul encontró el gol del campeonato en el tiempo agregado.
En una jugada accidentada por la banda izquierda, Rodarte ingresó al área e intentó sacar un disparo que rebotó en la defensa universitaria. El balón terminó en los pies de Carlos Rotondi, quien resolvió con una gran media vuelta para vencer finalmente a Keylor Navas y marcar el 1-2 definitivo que desató la locura cementera en Ciudad Universitaria.
La situación para Pumas empeoró todavía más minutos después, cuando Ángel Rico fue expulsado tras una dura entrada por detrás, dejando a los universitarios con nueve jugadores en los instantes finales del encuentro.
Sin tiempo para una última reacción auriazul, Daniel Quintero silbó el final del partido y confirmó el campeonato para Cruz Azul.
Una nueva era para los Cementeros.
La Máquina logró así una nueva estrella para su historia y Joel Huiqui firmó un inicio soñado como entrenador, consiguiendo el título de Liga MX con apenas siete partidos dirigidos en Primera División. Mientras tanto, Pumas volvió a quedarse a las puertas de romper una sequía que ya supera los 15 años sin conquistar el futbol mexicano.
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