La Fórmula 1 ya vive el impacto del gran cambio reglamentario rumbo a 2026, con nuevos chasis y motores que obligan a todas las escuderías a replantear su desarrollo. Sin embargo, Cadillac enfrenta el reto más complejo, al tratarse de un equipo completamente nuevo que se incorpora a la parrilla desde cero.
En ese contexto, los problemas eran prácticamente inevitables en la primera jornada de pruebas colectivas celebradas en el Circuito de Barcelona-Catalunya.
Pocos giros, pero señales positivas
Sergio Pérez fue uno de los protagonistas del día. El mexicano apenas pudo completar 11 vueltas con el monoplaza estadounidense durante la sesión vespertina, lejos de cualquier registro competitivo. Aun así, su lectura fue optimista.
“Siempre es un desafío cuando hay un cambio reglamentario tan grande. Dar vueltas es el principal objetivo. Simplemente estamos sumando kilómetros, lo cual es alentador”.
“Que los problemas aparezcan ahora”
Lejos de la frustración, Checo celebró que los inconvenientes surgieran desde el primer día, algo clave para un proyecto en construcción.
“Diría que hoy tuvimos muchos problemas, lo cual es bueno. Es nuestro primer día, así que en ese sentido ha sido positivo. Uno quiere que todos los problemas aparezcan ahora y, con suerte, que los próximos días sean mucho más fluidos para nosotros”.

Mientras Valtteri Bottas completó 33 vueltas en la sesión matinal, el mexicano se enfocó más en recopilar información que en buscar rendimiento inmediato.
El regreso de Checo al paddock
Más allá del aspecto técnico, la jornada tuvo un valor simbólico importante: el regreso de Sergio Pérez al paddock de la Fórmula 1 como piloto, luego de ausentarse la temporada pasada tras su salida de Red Bull a finales de 2024.
“Lo principal es tratar de sumar vueltas, y creo que esa va a ser la prioridad de cara a los próximos días”.
Para Checo, el objetivo está claro: paciencia, aprendizaje y kilometraje, en un proyecto que apenas da sus primeros pasos, pero que ya ilusiona de cara al futuro.





