El nuevo refuerzo rojiblanco no necesitó adaptación. Ángel “El Cuate” Sepúlveda debutó con Chivas y respondió de inmediato con dos asistencias en el triunfo 4-0 sobre Irapuato, encendiendo la ilusión de la afición rumbo al Clausura 2026.
El impacto inmediato de Sepúlveda
Uno de los movimientos más sonados del mercado en la Liga MX fue el regreso de Ángel Sepúlveda al Guadalajara, procedente de Cruz Azul. En su primer partido con el Rebaño, un amistoso ante Irapuato, el delantero mexicano dejó claro que llega para ser protagonista.
Al minuto 8, Sepúlveda recibió un balón a profundidad por la banda izquierda, condujo con decisión y, ya dentro del área, mandó una diagonal precisa para Roberto “Piojo” Alvarado, quien definió sin portero. La acción desató el festejo colectivo y el primer gran abrazo del nuevo proyecto rojiblanco.
La segunda asistencia que confirmó su rol

La influencia del Cuate no quedó ahí. En la segunda anotación, Sepúlveda participó en una pared a los linderos del área y sirvió el balón para que Richard Ledezma simplemente lo empujara al fondo de la red. Dos toques clave, dos asistencias y un mensaje claro: quiere minutos, liderazgo y peso ofensivo.
Un nuevo comienzo con la camiseta rojiblanca
Con 34 años, el atacante originario de Apatzingán inició su segunda etapa en Chivas con personalidad y compromiso. La respuesta de la tribuna fue inmediata, coreando su nombre tras sus intervenciones, reflejo de la expectativa que generó su llegada como “bomba” del mercado.
Buen funcionamiento colectivo con Gabriel Milito
Más allá del debut de Sepúlveda, el equipo dirigido por Gabriel Milito mostró un funcionamiento sólido. Chivas se impuso 4-0 con goles de Roberto Alvarado, Richard Ledezma, Aguayo y Samir Inda. Las asistencias se repartieron entre Ángel Sepúlveda (2), Ricardo Marín y Cambreros, señal de una ofensiva dinámica y bien trabajada.





