De una defensa vulnerable… a una muralla renovada
Durante las primeras nueve semanas de la temporada 2025, los Dallas Cowboys eran una de las defensas terrestres más débiles de la NFL. Permitían la quinta mayor cantidad de yardas por tierra a corredores y eran la cuarta peor unidad contra la carrera.
Ese escenario cambió radicalmente tras la fecha límite de intercambios, cuando Dallas adquirió al tackle defensivo Quinnen Williams, hoy convertido en símbolo del resurgimiento defensivo. Desde su llegada, los Cowboys permiten la tercera menor cantidad de yardas terrestres en toda la liga.
“Todos ejecutando. Los coaches llaman las jugadas y nosotros las hacemos. Cada quien haciendo su trabajo lo mejor posible”, explicó Williams.
Su compañero Osa Odighizuwa coincide:
“Al frente estamos jugando nuestro mejor fútbol. Esta es la línea defensiva que siempre quisimos ser.”
Un giro interno que cambió el rumbo

El entrenador Brian Schottenheimer reconoció que el problema del inicio no era talento: eran errores propios.
“Nos estábamos derrotando solos. Una cobertura fallada, una mala comunicación, una llamada tardía… y permitíamos jugadas grandes.”
Ese cúmulo de fallas los hundió al comienzo, pero hoy, con tres victorias consecutivas y marca de 6-5-1, la defensa luce transformada.
En las últimas tres semanas, Dallas lidera la NFL en menor cantidad de yardas terrestres permitidas: apenas 117 en 36 acarreos.
La presencia que lo cambió todo
Aunque Williams insiste en que no es “el salvador”:
“Una persona no cambia todo. Ganamos juntos y perdemos juntos.”
Odighizuwa revela la verdad interna:
“Tener un perro ahí afuera lo cambia todo. Él eleva a toda la defensa.”
El impacto colectivo se fortaleció con la llegada de Logan Wilson, el regreso de DeMarvion Overshown y Shavon Revel, y una energía renovada en toda la unidad defensiva.
Ahora viene la prueba más dura: Detroit
Este jueves, los Cowboys enfrentarán el examen más difícil desde su resurgimiento: el explosivo backfield de los Detroit Lions, con Jahmyr Gibbs y David Montgomery, apoyados por una de las líneas ofensivas más dominantes de la NFL.
“Es un desafío enorme. Tienen dos corredores explosivos y una línea dominante.”, advirtió Williams.
Detroit es experto en disfrazar jugadas desde las mismas formaciones, obligando a las defensas a jugar disciplinadas.
Odighizuwa lo resume así:
“Es de esos partidos donde solo miras al tipo frente a ti y ejecutas tus lecturas.”
Una herida que sigue abierta
En 2024, Detroit aplastó a los Cowboys 47-9. Ese recuerdo sigue vivo en Dallas.
“No detuvimos la carrera… y si no haces eso, es un día muy largo para la defensa.”, recordó Odighizuwa.
Hoy, con una defensa reconstruida, más física y más segura, los Cowboys buscan venganza, afirmación y una cuarta victoria consecutiva que los meta de lleno en la pelea por los playoffs.




