La delegación mexicana escribió este martes una página inolvidable en la historia del deporte adaptado. En Tokio 2025, México vivió su participación más brillante en unos Juegos Sordolímpicos: cinco medallas en total, dos oros, dos platas y un bronce que confirmaron el crecimiento y la fortaleza de una generación decidida a trascender.
El cierre no pudo ser más emocionante. Lourdes Ponce Juárez, la fondista mexiquense, entregó una actuación monumental en la prueba de maratón para colgarse el oro con un tiempo de 2:49:30, rematando así una competencia perfecta. Con este triunfo, la atleta se convirtió en la primera mexicana en ganar dos medallas de oro en una misma edición de los Juegos Sordolímpicos, tras sumar previamente el título en los 10 mil metros planos.
Su nombre ya está escrito con letras doradas: cuatro medallas sordolímpicas en su carrera, consolidándose como la máxima medallista mexicana en la historia de estos Juegos. Un logro que refleja disciplina, talento y un camino sembrado de constancia.

🥋 Un equipo que hizo vibrar a México
La primera medalla para México llegó por conducto de María Isabel Huitrón Ángeles, quien conquistó la plata en judo (-48 kg). Con esta presea, la guanajuatense reafirmó su legado convirtiéndose en triple medallista sordolímpica, tras los oros obtenidos en Samsun 2017 y Caxias do Sul 2022.
El bronce llegó desde el tatami, gracias a Brenda Sánchez Ramírez, quien se impuso en el repechaje de taekwondo (-49 kg) para subir al podio en su debut monumental dentro de esta justa.
La segunda plata llegó desde la pista: Freya Danae Nieves Medina, velocista jalisciense, consiguió un espectacular segundo lugar en los 400 metros vallas, deteniendo el cronómetro en 1:04.88 para firmar uno de los desempeños más emocionantes de la competencia.
🇲🇽 Una actuación histórica
Con estas cinco medallas, México superó ampliamente su desempeño de la edición anterior (Caxias do Sul 2022), cuando también obtuvo dos oros pero solo una plata. La cosecha japonesa es, hasta ahora, la más grande en la historia del país en Juegos Sordolímpicos.
Es un triunfo colectivo que habla de la preparación, el esfuerzo y el compromiso de una delegación que se propuso elevar los estándares y volver a casa como un equipo histórico.
Tokio 2025 quedará marcado como un punto de inflexión para el deporte mexicano para personas sordas: un impulso, un orgullo y una promesa de lo que está por venir.





